Prevenir la dependencia.

Mujeres

Puedes intervenir, puedes decidir. Eres capaz, merece la pena.
Las mujeres sabemos muy bien que la vida es cambio.
A lo largo de los años, hemos sabido adaptarnos a todas esas fases
por las que nuestro cuerpo pasa. Y a los cuidados y necesidades que nuestros seres queridos necesitaban de nosotras.
Con el envejecimiento también hay cambios. Algunos son molestos, pero también tenemos más tiempo, menos obligaciones y muchos años de vida por delante. Y sobre todo… Ahora sabemos mucho más que antes.

Ideas para MEJORAR TU PRESENTE y PREPARAR TU FUTURO, empleando el tiempo en mantener buena salud, cuidar tus relaciones sociales, mejorar el estado de ánimo y realizar nuevos y divertidos proyectos.
Envejecer con salud y alegría
Dedicar tiempo a una misma
Quiere y cuida tu cuerpo
Lo importante del amor y la amistad
Con una misma, con los demás
6 ¿Por dónde empiezo?

 Envejecer con salud y alegría

Ahí van algunas ideas para conseguirlo. A medida que se tienen más años, tenemos más probabilidades de tener algún problema de salud: no vemos, ni oímos tan bien, se nos olvidan algunas cosas, podemos tener pérdidas de orina, estamos más torpes, a veces nos sentimos tristes…
Evitarlo o reducirlo, está en nuestras manos, actuando de manera inteligente, cambiando algunos comportamientos y aceptando algunas limitaciones:

Hacer ejercicio.
Cuidar nuestra alimentación. Acudir a los médicos y, sobre todo, seguir sus recomendaciones.
Volver a DISFRUTAR DE LA AMISTADAprender cosas nuevas.
Y todo ello, manteniendo y cuidando nuestras relaciones sociales.
Además de la familia también son muy importantes, en esta fase de la
vida, nuestras amigas, compañeras y compañeros de asociación, etc…
1.  Dedicar tiempo a una misma
Si haces un repaso, verás que con los años has ido aprendiendo
muchas cosas y desarrollado muchas HABILIDADES, que en esta
fase de nuestra vida puedes utilizar en TU PROPIO BENEFICIO. Sabemos cuidar a los demás. Vamos a cuidarnos nosotras. Ahora es el momento. Dedica tiempo a CUIDARTE.
Y cuando necesites AYUDA, antes de quejarte, PÍDELA.
Cuenta lo que sientes. Hay mucha gente que quiere y puede ayudarte: familia, amigas y amigos, médicos, servicios sociales…

 2.  Quiere y cuida tu cuerpo
Sabemos de la importancia del CUIDADO DEL CUERPO.
Acepta, quiere y cuida tu cuerpo con alimentación equilibrada, ejercicio, hidratación, buscando ropa y maquillaje que te favorezcan…

NO QUIERAS APARENTAR LA EDAD QUE NO TIENES.
Hay formas de belleza que sólo alcanzamos con la edad: la elegancia, la personalidad, la comprensión… Valora todo eso, lo has conseguido gracias a los años.
Si estás a gusto con tu cuerpo y con tu edad, te sentirás y te sentirán MÁS FAVORECIDA y MÁS GUAPA.

 3. Lo importante del amor y la amistad
Nosotras sabemos mucho del amor. Hemos hecho muchas renuncias
por él; a veces demasiadas. Es el momento de recrear la RELACIÓN
DE PAREJA, él tiene más tiempo, tú también. ¿Cómo? Disfrutar juntos de lo que os gusta. SALIR a pasear, a bailar, con los amigos, de excursión, de viaje…
No insistas en hacerlo todo sola: AHORA DEBÉIS COMPARTIR LAS TAREAS DOMÉSTICAS, el cuidado de los abuelos y de los nietos.
Háblale de lo que quieres, de lo que te gusta y de lo que no te gusta; de lo que sientes. Incluida la sexualidad: dile lo que necesitas y lo que te apetece y

ESCUCHA sus deseos también. Reserva una parte de tiempo para ti,
además de estar con él.
Sabemos el valor de la AMISTAD. Siempre hemos tenido una amiga con quien hemos compartido secretos, dispuesta a ayudar. Ahora es más importante que nunca cuidar las amistades. Dedícales tiempo y disfruta de ellas.
Y tengas o no tengas un amor, no renuncies a ENAMORARTE. Es igual de maravilloso a todas las edades.

 4.  Con una misma, con los demás
Estar sola o quedarse viuda NO ES EL FIN. No es la situación ideal, pero si no lo podemos cambiar, lo más inteligente es adaptarnos y buscar sus VENTAJAS. Busca la parte positiva de estar sola.
Antes, pendiente de toda tu familia, siempre eras la última. Ahora es cuando eres de verdad la REINA DE LA CASA.

Tomas tus decisiones y no tienes que dar cuenta a nadie. Puedes tener tus propios horarios para todo: Levantarte, acostarte, cuándo y qué ver en la televisión. Todo el tiempo para cuidarnos, arreglarnos, salir, aprender cosas nuevas y conocer gente.
Tanto si vives sola como en compañía recuerda tres cosas que son muy importantes para sentirte bien: Tu familia es importante, pero no es lo único: DESCUBRE QUE HAY MÁS MUNDO y QUE TE ESTÁ ESPERANDO.

Ahora puedes hacer cosas diferentes a las de siempre, AUNQUE SEA POR PRIMERA VEZ. Puedes SER y SENTIRTE LIBRE. Utiliza esa libertad.

 5. ¿Por dónde empiezo?

Poco a poco, sólo tienes que PENSAR MÁS EN TÍ y en tu bienestar.
Sólo si te sientes bien podrás alegrar a las personas que te quieren. Cuídate más, dedícate más tiempo y MEJORA TU RELACIÓN con los que te rodean. Comienza por hablarlo con quien tú confíes: Una amiga, hija… JUNTAS podréis hacerlo MEJOR QUE SOLAS.
Lee estas sugerencias con tu mejor amiga, coméntalo con ella y comenzad juntas a buscar. En tu ayuntamiento, en centros sociales… busca donde te informen sobre ACTIVIDADES ORGANIZADAS que te interesen: gimnasia, pintura, arte, informática, viajes, voluntariado…

¡ANÍMATE! Hay mucho por APRENDER, HACER y DISFRUTAR…Mucho por ofrecer y mucho por recibir. Te vas a sorprender. Convéncete. Eres capaz de hacerlo.

José Carlos Gª Fajardo. Emeritus U.C.M. Fundador de Solidarios

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Prevenir la dependencia

Mujeres

Puedes intervenir, puedes decidir. Eres capaz, merece la pena.
Las mujeres sabemos muy bien que la vida es cambio.
A lo largo de los años, hemos sabido adaptarnos a todas esas fases
por las que nuestro cuerpo pasa. Y a los cuidados y necesidades que nuestros seres queridos necesitaban de nosotras.
Con el envejecimiento también hay cambios. Algunos son molestos, pero también tenemos más tiempo, menos obligaciones y muchos años de vida por delante. Y sobre todo… Ahora sabemos mucho más que antes.

Ideas para MEJORAR TU PRESENTE y PREPARAR TU FUTURO, empleando el tiempo en mantener buena salud, cuidar tus relaciones sociales, mejorar el estado de ánimo y realizar nuevos y divertidos proyectos.
Envejecer con salud y alegría
Dedicar tiempo a una misma
Quiere y cuida tu cuerpo
Lo importante del amor y la amistad
Con una misma, con los demás
6 ¿Por dónde empiezo?

 Envejecer con salud y alegría

Ahí van algunas ideas para conseguirlo. A medida que se tienen más años, tenemos más probabilidades de tener algún problema de salud: no vemos, ni oímos tan bien, se nos olvidan algunas cosas, podemos tener pérdidas de orina, estamos más torpes, a veces nos sentimos tristes…
Evitarlo o reducirlo, está en nuestras manos, actuando de manera inteligente, cambiando algunos comportamientos y aceptando algunas limitaciones:

Hacer ejercicio.
Cuidar nuestra alimentación. Acudir a los médicos y, sobre todo, seguir sus recomendaciones.
Volver a DISFRUTAR DE LA AMISTADAprender cosas nuevas.
Y todo ello, manteniendo y cuidando nuestras relaciones sociales.
Además de la familia también son muy importantes, en esta fase de la
vida, nuestras amigas, compañeras y compañeros de asociación, etc…
1.  Dedicar tiempo a una misma
Si haces un repaso, verás que con los años has ido aprendiendo
muchas cosas y desarrollado muchas HABILIDADES, que en esta
fase de nuestra vida puedes utilizar en TU PROPIO BENEFICIO. Sabemos cuidar a los demás. Vamos a cuidarnos nosotras. Ahora es el momento. Dedica tiempo a CUIDARTE.
Y cuando necesites AYUDA, antes de quejarte, PÍDELA.
Cuenta lo que sientes. Hay mucha gente que quiere y puede ayudarte: familia, amigas y amigos, médicos, servicios sociales…

 2.  Quiere y cuida tu cuerpo
Sabemos de la importancia del CUIDADO DEL CUERPO.
Acepta, quiere y cuida tu cuerpo con alimentación equilibrada, ejercicio, hidratación, buscando ropa y maquillaje que te favorezcan…

NO QUIERAS APARENTAR LA EDAD QUE NO TIENES.
Hay formas de belleza que sólo alcanzamos con la edad: la elegancia, la personalidad, la comprensión… Valora todo eso, lo has conseguido gracias a los años.
Si estás a gusto con tu cuerpo y con tu edad, te sentirás y te sentirán MÁS FAVORECIDA y MÁS GUAPA.

 3. Lo importante del amor y la amistad
Nosotras sabemos mucho del amor. Hemos hecho muchas renuncias
por él; a veces demasiadas. Es el momento de recrear la RELACIÓN
DE PAREJA, él tiene más tiempo, tú también. ¿Cómo? Disfrutar juntos de lo que os gusta. SALIR a pasear, a bailar, con los amigos, de excursión, de viaje…
No insistas en hacerlo todo sola: AHORA DEBÉIS COMPARTIR LAS TAREAS DOMÉSTICAS, el cuidado de los abuelos y de los nietos.
Háblale de lo que quieres, de lo que te gusta y de lo que no te gusta; de lo que sientes. Incluida la sexualidad: dile lo que necesitas y lo que te apetece y

ESCUCHA sus deseos también. Reserva una parte de tiempo para ti,
además de estar con él.
Sabemos el valor de la AMISTAD. Siempre hemos tenido una amiga con quien hemos compartido secretos, dispuesta a ayudar. Ahora es más importante que nunca cuidar las amistades. Dedícales tiempo y disfruta de ellas.
Y tengas o no tengas un amor, no renuncies a ENAMORARTE. Es igual de maravilloso a todas las edades.

 4.  Con una misma, con los demás
Estar sola o quedarse viuda NO ES EL FIN. No es la situación ideal, pero si no lo podemos cambiar, lo más inteligente es adaptarnos y buscar sus VENTAJAS. Busca la parte positiva de estar sola.
Antes, pendiente de toda tu familia, siempre eras la última. Ahora es cuando eres de verdad la REINA DE LA CASA.

Tomas tus decisiones y no tienes que dar cuenta a nadie. Puedes tener tus propios horarios para todo: Levantarte, acostarte, cuándo y qué ver en la televisión. Todo el tiempo para cuidarnos, arreglarnos, salir, aprender cosas nuevas y conocer gente.
Tanto si vives sola como en compañía recuerda tres cosas que son muy importantes para sentirte bien: Tu familia es importante, pero no es lo único: DESCUBRE QUE HAY MÁS MUNDO y QUE TE ESTÁ ESPERANDO.

Ahora puedes hacer cosas diferentes a las de siempre, AUNQUE SEA POR PRIMERA VEZ. Puedes SER y SENTIRTE LIBRE. Utiliza esa libertad.

 5. ¿Por dónde empiezo?

Poco a poco, sólo tienes que PENSAR MÁS EN TÍ y en tu bienestar.
Sólo si te sientes bien podrás alegrar a las personas que te quieren. Cuídate más, dedícate más tiempo y MEJORA TU RELACIÓN con los que te rodean. Comienza por hablarlo con quien tú confíes: Una amiga, hija… JUNTAS podréis hacerlo MEJOR QUE SOLAS.
Lee estas sugerencias con tu mejor amiga, coméntalo con ella y comenzad juntas a buscar. En tu ayuntamiento, en centros sociales… busca donde te informen sobre ACTIVIDADES ORGANIZADAS que te interesen: gimnasia, pintura, arte, informática, viajes, voluntariado…

¡ANÍMATE! Hay mucho por APRENDER, HACER y DISFRUTAR…Mucho por ofrecer y mucho por recibir. Te vas a sorprender. Convéncete. Eres capaz de hacerlo.

José Carlos Gª Fajardo. Emeritus U.C.M. Fundador de Solidarios

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Cuentos del camino 078

078 Un buen vino

Prepararon una comida con las viandas que el Abad se había apresurado a enviarles advertido de la llegada de tan Noble Maestro, pero comprendiendo que no debía importunar lo que se imaginaba que estaba aconteciendo. El Noble Ting Chang pidió permiso al Maestro para abrir una de las botellas de vino que había traído y que lucía una ilustrada etiqueta.
– Sergei – dijo -, ¿qué te parece si, en lugar de descorcharla, nos contentásemos con leer esa etiqueta en la que nos cuenta las excelencias de este vino? 
– Maestro, ¡ni locos! Mejor saboreemos ese rico vino. ¿Quién puede contentarse con leer el menú de un restaurante para sentirse satisfecho, como me dijiste un día? 
– Pues eso, liebre siberiano-mogola, pues eso. No se trata de subir a la montaña ni de descender de ella, de entrar en el mar o de regresar a la orilla sino de saber actuar con arreglo a la naturaleza de las cosas. 
– Es lo que yo digo, Maestro. 
– Ya, pero darías un brazo por ser sonámbulo. 
Los demás se rieron mientras Sergei insistía.
– Aunque sólo fuera para mirar, Nobles Señores. Ya me parecía a mí que el Maestro Tenno no había llegado aquí por casualidad ni para aprender a colocar los chanclos y el paraguas. 
– No se trata de que él lo aprenda sino de que tú despiertes, dijeron entre risas que confundían al rapaz. 
– Eso quisiera yo, Maestro, pero me parece que el té que me ofreces en la noche está algo bautizado; de lo contrario, no me explico cómo se me caen los párpados a pesar de mis esfuerzos. 
– Escucha, liebre de las estepas, lo que sucedió al Buda al final de sus días. Tiene que ver con las etiquetas. 
– Cuenta, Luz de la noche. 
– Ya estaba el Buda dispuesto para su viaje final y quería transmitir el manto, el cuenco y el bastón a quien habría de sucederle al frente de la shanga. Entonces, les mostró una flor a sus discípulos y permaneció en silencio. Después de un rato, comprendiendo los más avispados que se trataba de una prueba, formularon, uno después de otro, las más diversas interpretaciones filosóficas, otros crearon poemas, alguno ideó una parábola. Pero el Bienaventurado Theratava, el Buda Sakyamuni, Sidharta en su plenitud, se dio cuenta de que no hacían más que fabricar etiquetas y se perdían la esencia. Hasta que su querido Mahakashyap miró a la flor y sonrió, sin decir nada. Sólo él la había visto. 
– La moraleja, Maestro, es que es preferible embriagarse – soltó Sergei mientras vertía el oloroso vino. 
– ¡Tampoco es eso, Sergei, tampoco es eso! Pero es mejor que quedarse descifrando etiquetas

José Carlos Gª Fajardo. Prof. Emérito U.C.M. Fundador de Solidarios

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Mantener buenas relaciones

Buenas relaciones
Saber envejecer. Prevenir la dependencia.

Las RELACIONES SOCIALES tienen mucho que ver con la salud física y mental, con la sensación de BIENESTAR y con nuestra calidad de vida.
Las costumbres y rutinas de todos los días pueden favorecer
nuestra salud. Tener una mayor cantidad y calidad de relaciones sociales fomenta los hábitos saludables.
Quedar con los amigos y amigas para dar una vuelta, organizar actividades con la familia, hacer ejercicio en compañía o apuntarse a talleres y cursillos para aprender cosas nuevas, nos hará sentirnos MEJOR Y MÁS SANOS.
Aumentar nuestro nivel de actividad, MEJORA NUESTRA SALUD.

 Ahora, vamos a ver:
1 Hoy salgo de casa
2 Somos dueños de nuestro tiempo
3 Cuídate, cuida a los demás
4 Primer paso: Comunicarse bien
5 Convivir es cuidar, convivir es cuidarse
6 Comparte tu tiempo

Hoy salgo de casa
Son muchas las oportunidades que el día me ofrece para SALIR DE CASA y COMPARTIR MOMENTOS con los demás. Sólo tengo que saber aprovecharlas.
Hacer la compra, el paseo diario, participar en actividades
organizadas por centros municipales, ir a bailar…..Todo es más agradable y entretenido si se hace EN COMPAÑÍA.
Hacer algo de ejercicio en compañía hace que me sienta bien, sea más sociable y conozca nuevos amigos.
Hago un pequeño esfuerzo por salir de casa y a la vuelta…
¡Me siento mucho mejor! Más animado, más fuerte.
 Cuidar de nosotros mismos es también CUIDAR DE LOS DEMÁS.
1. Somos dueños de nuestro tiempo Qué importante es quererme, cuidarme, decidir por mí mismo y Controlar mi propia vida.
Tomar decisiones es también consultar, pedir consejo, hablar con los demás y valorar su punto de vista.
Escuchar y aceptar las opiniones de nuestros hijos, esposos, nietos y amigos, nos hace mejores y más sabios. Compartir, participar, respetar…
Tú eres importante, los demás también. Acepta a la gente como es, y da oportunidades.
Devuelve siempre una imagen positiva a las personas.
 Refuerza tus logros, anima y alienta los de los demás. Critica actos, pero no personas. Haz saber a los que te rodean que tu amistad es incondicional. Permite a los demás que digan lo que sienten.
 2 . Cuídate, cuida a los demás
 Mejorando nuestras relaciones sociales mejora nuestra salud y la calidad de vida de los que nos rodean.
Nuestro ESTRÉS DISMINUYE cuantas más y mejores relaciones sociales tenemos, en casa y fuera de ella.
COMUNÍCATE, habla con los demás, sal de casa, participa y tu sistema cardiovascular (corazón y arterias), tan esencial para el buen funcionamiento de nuestro organismo, se beneficiará. También nuestro sistema inmunitario.
NUESTRAS DEFENSAS se verán reforzadas. 

José Carlos Gª Fajardo. Emérito U.C.M. Fundador de Solidarios

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Cuentos del camino. 077 Como los bambúes

Como los bambúes

Otra tarde en la que el Maestro estaba descansando sus pies en una tinaja con agua salada y Sergei se preparaba para darle un masaje con bálsamo, la liebre siberiana le dijo:
– La verdad, Maestro, y sin querer meterme en este trajín que os traéis por las noches, al otro lado del río, es que mejor sería que lo compartierais con toda la comunidad para que ellos avanzasen en ese camino. Porque, ¡mira cómo traes los pies y cómo tienes las manos! Además, estáis adelgazando los dos de manera preocupante. 
– Ay Sergei, Sergei. Según los Libros Santos de Occidente, todas las desgracias les sobrevinieron a los hombres cuando pretendieron conocer los secretos del Cielo sin estar debidamente preparados. 
– ¿Y quiénes eran los responsables de que no estuvieran preparados y, lo que es peor, de que supieran que existían otras dimensiones que podrían hacerlos más felices? ¡Pues, los dioses! 
– No te fíes de las apariencias, joven Sergei. Aparte de que se trata de géneros literarios para que podamos comprenderlo, los hombres tenían, en su origen, todo lo necesario para ser felices si vivían de acuerdo con su naturaleza. 
– Entonces, ¿por qué no podían comer de aquel árbol de la sabiduría que los haría como dioses? 
– Ese fue el engaño. Lo tenían todo, pero su inmenso error fue no reconocerlo. Creyeron que “podrían ser como dioses” … ¡cuando ya lo eran, Sergei, ya lo eran! 
– ¿Y ahora? 
– No podemos dejar de serlo, Sergei. Se trata de caer en la cuenta desprendiéndonos de tantas costras que oscurecen nuestra mente. Mira los bambúes que hemos plantado hace unos años. ¿Los ves? 
– Sí, Maestro. 
– No hay dos iguales, unos son más altos que otros, unos más flacos, otros más verdes, unos llevan agua y otros están secos, unos se inclinan al paso del viento y otros resisten porque se consideran más viejos. ¡Y todos son bambúes, Sergei! 

José Carlos Gª Fajardo. Emérito U.C .M. Fundador de Solidarios

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Prevenir caídas

4º Prevenir caídas

Hay que cuidarse. eres capaz, merece la pena.
Con la edad, estoy notando que ya no soy tan ágil y que mis reflejos se vuelven más lentos.

Tengo algunos achaques que me producen cierta inseguridad.

Cuando he tenido algún pequeño accidente o caída, me he preocupado. Sé que las caídas pueden traerme complicaciones importantes.

Pero también he aprendido a prevenirlas. Puedo ser capaz de

RECUPERAR MI AGILIDAD, cuidándome y cuidando mi entorno.

Sigo unas pequeñas recomendaciones que hacen que me encuentre muy bien.

(Aquí encontrarás información sobre:

1 cuerpo en forma y huesos fuertes

2 nada de obstáculos

3 qué hacer si sufro una caída

4 la actividad evita la dependencia

 1. Cuerpo en forma y huesos fuertes

Hago MÁS EJERCICIO FÍSICO. Caminar, nadar… ¡incluso bailar!

Hay muchas ocasiones en las que me divierto y a la vez mantengo mi cuerpo activo.

Me pone EN FORMA y de muy BUEN HUMOR.

Tomo sólo los medicamentos que el médico me ha recetado y que son imprescindibles para mí. Como bien. Rico y sano.

Los alimentos RICOS EN CALCIO son excelentes para mis huesos, por eso, tomo más batidos, yogures, quesos, sardinas en aceite espinacas…

 1. Nada de obstáculos

Para prevenir las caídas, además de cuidar mi casa, me cuido yo.

Visito al OFTALMÓLOGO y al OTORRINO una vez al año y sigo sus recomendaciones.

Sólo tomo los medicamentos que me receta mi médico.

Sé lo PELIGROSO que es AUTOMEDICARSE. Algunas mezclas pueden producir caídas y bajadas de tensión.

¡Ah! Y los pies los tengo cuidados, hechos un primor, con zapatos bonitos y muy cómodos.

Ya no me compro chancletas; son más inseguras.

En casa procuro que todo esté a mano, seguro y BIEN ILUMINADO para que nadie tropiece con nada.

He adaptado mi casa para que sea segura; a veces tenia demasiadas cosas (muebles, cables, alfombras…).

Hay que ELIMINAR OBSTÁCULOS.

¡Cuidado con el baño! Los asideros y antideslizantes ayudan mucho.

 1. ¿Cómo levantarse tras una caída?

Estos son los pasos para saber levantarse del suelo tras una caída.

A. Hay que darse la vuelta, rodando sobre nosotros mismos, para quedar boca abajo.

B. Colócate a cuatro patas, apoyándote firmemente en el suelo con las manos.

C. En esta postura, avanza hacia un objeto seguro en el que poder apoyarte.

D. Apóyate firmemente en él con tus manos e intenta incorporarte impulsándote con

la ayuda de una pierna.

E. Una vez incorporada, ya puedes ponerte de pie manteniendo un punto de apoyo.

D. Sujetarse en él.

E. Finalmente, y con cuidado, ponerse de pie.

Si sufres una caída con consecuencias importantes, NO TE DESANIMES

y comienza la recuperación cuanto antes. Después, ten cuidado, pero

NO TENGAS MIEDO.

3.  La actividad evita la dependencia

Aunque a veces te cueste y te dé pereza, sal de casa todos los días.

Dedica un poco de esfuerzo a MANTENER ACTIVIDADES ESTIMULANTES fuera de casa para no limitarte.

Tienes que mantenerte activo. Sube y baja escaleras, haz ejercicio con tu pareja o amigos.

Siempre es MEJOR EN COMPAÑÍA.

ACEPTAR AYUDA y aprovechar los recursos cuando lo necesites, siendo exigente contigo mismo, es un no al derrotismo. Las caídas no deben condicionar tu vida. Debes cuidarte.
Convéncete. Eres capaz de hacerlo.

José Carlos Gª Fajardo. Emérito U.C.M. Fundador de Solidarios

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Cuentos 076 A vuelta con las Escrituras


Andaba Sergei más solícito que nunca con las supuestas necesidades del Maestro y del Noble Ting Chang cuando éste se acercó y le dijo sonriente:

– Sergei, todo esto no durará más que el tiempo de un sueño. Después, todo regresará a una nueva normalidad. 
– Si regresa no será tan nueva, Noble Amigo. 
– Depende de la perspectiva desde la que lo consideres. El niño ya lleva en su cuerpo las hormonas que habrán de despertarse en la adolescencia, y los nuevos registros para su voz, el vello nuevo que un día habrá de desaparecer. Todo es nuevo porque lo hacemos nuevo, aunque ya hemos comentado que en nuestro cuerpo actual no llevamos una sola célula que hubiera estado en el vientre materno. 
– Sí, Noble señor, pero parece como si estuvierais cambiando las normas tradicionales. 
– ¿Las que figuran en las Sagradas Escrituras? 
– Más o menos: vivís de noche, casi no coméis ni dormís, no asistís a los Sagrados Oficios en el Templo ni atendéis a los pobres ni a los enfermos. Vivís a caballo de los demás. 
– Esto suena duro, pero la realidad no es así. Según este planteamiento, los largos períodos que los sabios y los santos, los Budas y los profetas han pasado en los desiertos y en la soledad de sus pruebas significarían un tiempo perdido. 
– ¡Es que hay tanto qué hacer! 
– ¿Sabes cuántos años de la vida de un médico se requieren para ser eficaces en su profesión? 
– Muchos. 
– No, Sergei, toda una vida. Y en cuanto a la supuesta intangibilidad de las Escrituras recuerda lo que le sucedió al Buda. 
– Cuenta, Noble Ting Chang. 
– Un hombre erudito se acercó al Buda y le dijo “Las cosas que enseñas no se encuentran en las Sagradas Escrituras” “Pues, ponlas tú en las Escrituras”, le respondió con una sonrisa el Theratava. “Es que, si me lo permites, Bienaventurado, muchas de las cosas que practicas están en contradicción con las Sagradas Escrituras”. “Bueno, querido amigo, entonces corrige tú las Escrituras”. 
– Caramba, dijo Sergei. 
– Un gran Avatar de la divinidad, el Rabí Jesús dijo un día “La escrituras, como el sábado, son para el hombre y no el hombre para las Escrituras”. 

José Carlos Gª Fajardo. Prof. Emérito U.C.M. Fundador de Solidarios

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Saber envejecer. Prevenir la dependencia

Saber envejecer. Prevenir la dependencia. 002

¡Cómo nos cambian los años!

Tenemos que aceptar los cambios.

Eres capaz, merece la pena. Hay que aceptar el cambio. Nos han contado mil historias sobre la eterna juventud y sobre qué tenemos que hacer para aparentarla por encima de todo. Vivir es envejecer, vivir es cambiar.

Vamos a recordar y a vislumbrar qué es lo que podemos esperar de nuestro proceso de envejecimiento, lo que es real, lo que es posible. No hay soluciones mágicas, aunque continuamente nos bombardeen por aquí y por allá con supuestos milagros.

Vamos a envejecer lo queramos o no, pero en nuestras manos está poder hacerlo en mejores condiciones de salud y bienestar. Disfrutando de una parte importante de nuestra vida. Este es nuestro objetivo.

Queremos compartir estas ideas e información que a veces pasamos por alto:

1. La vejez no es una enfermedad

2. Cómo influye nuestro estilo de vida

3. Cambios en nuestro cuerpo

4. Cambios en nuestras relaciones

1. La vejez no es una enfermedad, así que no te sientas enfermo por tener muchos años. Si alguien echa la culpa de lo que te pasa a la edad… ¡Rebélate! ¡Dí que no!

Aunque el envejecimiento no trae obligatoriamente la dependencia, al ir cumpliendo más y más años, lo que sí ocurre es que nos podemos volver más frágiles. Por eso tenemos que poner todo lo que en nuestra mano está para poder vivir el mayor tiempo posible en las mejores condiciones.

Y esto sólo es posible si cambiamos nuestros estilos de vida, es decir, lo que comemos, las actividades que realizamos, las personas con las que nos relacionamos, lo que hacemos y lo que dejamos de hacer.

2. Cómo influye nuestro estilo de vida

En esto de envejecer no hay dos personas iguales. Los cambios que percibamos y sintamos pueden variar de una a otra persona. No obstante, lo que sí podemos hacer, es cambiar y mejorar nuestros estilos de vida. ¿Cómo?

Aprende y aumenta tus conocimientos. Disfrutarás más de la vida y tu cerebro te lo agradecerá. Haz ejercicio físico, siempre bajo el control del médico.

Participa en proyectos, haz cosas, planifícalas, llévalas a cabo. ¿Qué? Lo que prefieras. Cantar, escribir…

3. Relaciónate. No estés solo.

Haz cosas que te gusten: Cantar, bailar, hablar, jugar, pasear, viajar…

Lo que quieras, pero recuerda: Actividad es igual a salud. Vigila lo que comes.

Los cambios en los estilos de vida sólo se logran con esfuerzo e implicacaión. Empieza ahora mismo. Este es el momento.

2. ¿Cuáles son los cambios más habituales del envejecimiento?

¿Puedo yo influir en ellos? Nuestro cerebro, como nuestro cuerpo cambia. Nuestras reacciones son más lentas. Compénsalo estimulando el cerebro a través de actividades: estudiar, leer, hacer crucigramas, recordar la lista de la compra de memoria.

Funcionamiento Físico

Con los años, a menudo aumenta un poco el peso, la musculatura se debilita, nos hacemos más rígidos y perdemos elasticidad.

No te abandones y tires la toalla. Con un poco de ejercicio físico y una alimentación sana te sentirás mucho mejor y mejorará el funcionamiento de tu corazón y de tus pulmones. Es normal que notemos un cambio en la textura, apariencia y color de la piel y algo de pérdida de pelo (o mucha). Hidrata tu cuerpo bebiendo agua. Cuídate un poco y usa crema hidratante. A todos nos gusta estar guapos… aunque estemos calvos.

3. Cambios en nuestras relaciones sexuales,

Es normal en nuestras relaciones sexuales, cómo el cuerpo funciona de forma diferente y se producen algunos cambios como sequedad vaginal en las mujeres y dificultad de erección en los hombres. No hay que preocuparse. No tenemos veinte años, pero estos

problemas hoy tienen Fácil solución. Coméntalo con tu médico. No se extrañará si le planteas que tienes algún problema. Tu vida y la de tu pareja es vuestra. Es una vida común, es de los dos. Busca la solución con tu pareja; consultad ambos vuestras dudas.

Además, en estas cosas andamos todos un poco despistados. Así que no pienses que lo vuestro es algo raro o que no vales para nada. Está en tus manos envejecer en plenitud. Tienes la oportunidad.

Ánimo. Convéncete. Eres capaz de hacerlo.

José Carlos Gª Fajardo. Prof. Emérito U.C.M. Fundador de Solidarios

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Saber envejecer. Prevenir la dependencia 002

Saber envejecer

¡Cómo nos cambian los años!

Tenemos que aceptar los cambios.

Eres capaz, merece la pena. Hay que aceptar el cambio. Nos han contado mil historias sobre la eterna juventud y sobre qué tenemos que hacer para aparentarla por encima de todo. Vivir es envejecer, vivir es cambiar.

Vamos a recordar y a vislumbrar qué es lo que podemos esperar de nuestro proceso de envejecimiento, lo que es real, lo que es posible. No hay soluciones mágicas, aunque continuamente nos bombardeen por aquí y por allá con supuestos milagros.

Vamos a envejecer lo queramos o no, pero en nuestras manos está poder hacerlo en mejores condiciones de salud y bienestar. Disfrutando de una parte importante de nuestra vida. Este es nuestro objetivo.

Queremos compartir estas ideas e información que a veces pasamos por alto:

1. La vejez no es una enfermedad

2. Cómo influye nuestro estilo de vida

3. Cambios en nuestro cuerpo

4. Cambios en nuestras relaciones

1. La vejez no es una enfermedad, así que no te sientas enfermo por tener muchos años. Si alguien echa la culpa de lo que te pasa a la edad… ¡Rebélate! ¡Dí que no!

Aunque el envejecimiento no trae obligatoriamente la dependencia, al ir cumpliendo más y más años, lo que sí ocurre es que nos podemos volver más frágiles. Por eso tenemos que poner todo lo que en nuestra mano está para poder vivir el mayor tiempo posible en las mejores condiciones.

Y esto sólo es posible si cambiamos nuestros estilos de vida, es decir, lo que comemos, las actividades que realizamos, las personas con las que nos relacionamos, lo que hacemos y lo que dejamos de hacer.

2. Cómo influye nuestro estilo de vida

En esto de envejecer no hay dos personas iguales. Los cambios que percibamos y sintamos pueden variar de una a otra persona. No obstante, lo que sí podemos hacer, es cambiar y mejorar nuestros estilos de vida. ¿Cómo?

Aprende y aumenta tus conocimientos. Disfrutarás más de la vida y tu cerebro te lo agradecerá. Haz ejercicio físico, siempre bajo el control del médico.

Participa en proyectos, haz cosas, planifícalas, llévalas a cabo. ¿Qué? Lo que prefieras. Cantar, escribir…

3. Relaciónate. No estés solo.

Haz cosas que te gusten: Cantar, bailar, hablar, jugar, pasear, viajar…

Lo que quieras, pero recuerda: Actividad es igual a salud. Vigila lo que comes.

Los cambios en los estilos de vida sólo se logran con esfuerzo e implicacaión. Empieza ahora mismo. Este es el momento.

2. ¿Cuáles son los cambios más habituales del envejecimiento?

¿Puedo yo influir en ellos? Nuestro cerebro, como nuestro cuerpo cambia. Nuestras reacciones son más lentas. Compénsalo estimulando el cerebro a través de actividades: estudiar, leer, hacer crucigramas, recordar la lista de la compra de memoria.

Funcionamiento Físico

Con los años, a menudo aumenta un poco el peso, la musculatura se debilita, nos hacemos más rígidos y perdemos elasticidad.

No te abandones y tires la toalla. Con un poco de ejercicio físico y una alimentación sana te sentirás mucho mejor y mejorará el funcionamiento de tu corazón y de tus pulmones. Es normal que notemos un cambio en la textura, apariencia y color de la piel y algo de pérdida de pelo (o mucha). Hidrata tu cuerpo bebiendo agua. Cuídate un poco y usa crema hidratante. A todos nos gusta estar guapos… aunque estemos calvos.

3. Cambios en nuestras relaciones sexuales,

Es normal en nuestras relaciones sexuales, cómo el cuerpo funciona de forma diferente y se producen algunos cambios como sequedad vaginal en las mujeres y dificultad de erección en los hombres. No hay que preocuparse. No tenemos veinte años, pero estos

problemas hoy tienen Fácil solución. Coméntalo con tu médico. No se extrañará si le planteas que tienes algún problema. Tu vida y la de tu pareja es vuestra. Es una vida común, es de los dos. Busca la solución con tu pareja; consultad ambos vuestras dudas.

Además, en estas cosas andamos todos un poco despistados. Así que no pienses que lo vuestro es algo raro o que no vales para nada. Está en tus manos envejecer en plenitud. Tienes la oportunidad.

Ánimo. Convéncete. Eres capaz de hacerlo.

José Carlos Gª Fajardo. Prof. Emérito U.C.M. Fundador de Solidarios

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Cuentos del camino

075 Camino del arco

La vida proseguía a su ritmo en las chozas durante el día. El Maestro había suspendido las charlas a la comunidad de monjes en el monasterio y se entregaba de lleno a preparar al Noble Ting Chang en el Arte de la Estrategia. Nadie les interrumpía durante las charlas y sólo el Maestro Tenno los acompañaba, pues también él las necesitaba para el buen gobierno de su monasterio. Ésta fue la causa por la que nuestro Maestro le hiciera llegar el aviso de lo que iba a llevar a cabo en las chozas con el Noble Ting Chang.
El Barrendero de Esmeraldas se ocupaba de todo lo relativo a las armas y al buen estado en el claro del bosque del que habían hecho un auténtico dojo bajo la luna. El Maestro Tenno se encargaba del kyudo y del kendo, o caminos del arco y de la espada, artes en las que había sobresalido pues pudo recibir las enseñanzas del mismísimo Erige.
– Maestro – le dijo un día Sergei, así, como de pasada -, ¿quién fue Erige?
– Mugen Erige fue un Maestro alemán que, junto con su esposa, habían ido a Japón para perfeccionarse. Él, en el camino del arco, y ella, en el de la tibetana, o arreglo floral. Ambos habían alcanzado la iluminación y regresaron a su vida universitaria en la universidad de Erlangen, de la que llegaría a ser Rector.
– ¿Había ido para perfeccionar el tiro con arco?
– No. Había ido para dar clases en la universidad Imperial, pero lo que le movía era el íntimo deseo de profundizar en el budismo Zen. El descubrimiento del Arte de la arquería fue una auténtica casualidad que le ayudó en su camino hacia la iluminación pues, en ese arte, no precisaba conocer la lengua japonesa sino poseer el estado de ánimo que los maestros exigían a cualquier discípulo aventajado.
– ¿Por qué no se quedaron en Japón? 
– Porque comprendieron que su testimonio en Occidente sería crucial para el mutuo enriquecimiento de Oriente y Occidente. Hasta entonces, el Zen había sido enseñado en Europa y en América por el Maestro Suzuki, pero éste era japonés mientras que Herrigel fue uno de los primeros occidentales en ser reconocido como Maestro Zen. Alcanzado el despertar Zen, fue muy famoso su libro El Zen en el arte del tiro con arco. La traducción al chino la había realizado el Maestro Tenno del original alemán.
– ¡Y parecía tan humilde y discreto!
– Lo es, pero tú sólo te quedas en las apariencias. Además, tiene un profundo sentido del humor. Ya lo irás conociendo si eres discreto y no metes las narices en donde no te llamen. Lo que suceda al otro lado del río no te concierne.
– ¡Oído y copiado, Maestro!
– Cuenta Herrigel que, ya siendo estudiante, había sentido atracción por el misticismo pero que no encontró apoyo en el ambiente universitario alemán de la época. Cuando, poco después de haber comenzado su actividad como profesor de la Universidad de Heidelberg, recibió la invitación para enseñar historia de la filosofía en la Universidad Imperial de Tohoku Sendaï, en el Japón, aceptó con entusiasmo y durante seis años se empleó en el estudio del Zen por medio de la práctica del tiro con arco y de la meditación profunda.
– ¿Por eso os aplicáis tan profundamente al tiro con arco y al arte de la espada?
– Sobre todo, al Taichi que es la madre de todas las artes. Él nos da la forma en el vacío, nos revela el poder del espacio en movimiento, nos hace sentirnos otros con todo cuanto existe.
– ¿Hasta con el enemigo?
– No existen enemigos, sino adversarios que hay que reconducir a su verdadera naturaleza. Así, si en el Taichi descubrimos que somos instrumentos de una fuerza inmensa, podremos aplicarla a la espada, al arco, al bastón o al despliegue de la mano desnuda en el judo o en el taekwondo.
– ¿Por qué no les gusta que les llamen artes marciales?
– Porque no lo son, aunque los samuráis las hayan aplicado al arte de la guerra. Mientras que en Occidente han hecho muchos destrozos al convertirlas en disciplinas deportivas con el nefasto objetivo de vencer y derrotar al contrario.
– Entonces, ¿no se trata de vencer?
– Nunca, Sergei. El Bushido es el arte de detener la flecha en el aire, para no tener que responder, al contrario. Para detener su ira, su cólera y su agresión. Al final, todo se resuelve en una danza.
– Hoy nos hemos quedado sin cuento, Maestro.
– ¿Tú crees? Recuérdame mañana que te cuente lo que le sucedió al Maestro indio Narada, porque no debemos hacer esperar a nuestros huéspedes.

José Carlos Gª Fajardo. Emérito U.C.M. Fundador de Solidarios

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