Turbulencia emocional

Existen toda clase de obstáculos que pueden llevar a una historia de amor a su final, y darnos cuenta a tiempo nos ahorrará mucho malestar. La mala comunicación es otro de los detonantes comunes. Sin llegar al extremo de discutir por todo, el paso del tiempo puede ir haciendo mella en el diálogo. Cuanto más llevamos junto a una persona, mejor la conocemos y esto nos lleva a creer que sabemos cómo va a actuar o qué va a decir en cada momento. Al asumir que lo sabemos, desconectamos de lo que dice. Y llega el mítico “no me escuchas, cariño”, que puede llevar al fin de la relación si no se le pone remedio. La recomendación de los psicólogos: tomar consciencia y ser más asertivos.

Hay ocho aspectos que suelen suponer un punto de inflexión hasta en las relaciones más sólidas, según observan los especialistas en sus terapias (hemos dejado fuera los asuntillos de cama). Este es el listado de “turbulencias emocionales” elaborado por científicos de la Universidad de Pensilvania (EE UU):

1. La incertidumbre: cuando una de las partes no sabe si quiere permanecer en la relación o duda de que la otra quiera hacerlo.

2. Tomarse los conflictos de forma personal: cuando una de las partes se toma demasiado a pecho hasta las discusiones más cotidianas.

3. Los celos cognitivos: cuando uno de los dos siente celos por una tercera persona o cree que su pareja se siente atraído por alguien más.

4. Los celos emocionales: cuando se tienen malas reacciones ante los comportamientos de la otra persona.

5. Que uno de los dos perjudique: ante una complicación, no es capaz de ofrecer ayuda, sino más trabas.

6. La capacidad de comunicarse: cuando una de los dos no se abre ni expresa sus sentimientos.

7. Evitar los temas difíciles: cuando no solo no se expresa lo que se siente, sino que directamente ni se habla ni se escucha nada bajo el engaño de que el problema no es tan grave.

8. El afecto negativo: la cantidad de veces que se sienten emociones negativas como el enfado, el dolor o la tristeza hacia la pareja.

Muchos de quienes pasan por este tipo de baches suelen toparse con la cruda y dolorosa realidad que conlleva la ruptura. Un pequeño consuelo: también acaban otras parejas que no pasan por nada de esto. El motivo es que las emociones y sentimientos caducan, incluso cuando las sentimos por una persona que parece haber sido hecha a medida para nosotros. De hecho, este es el último de los problemas que mencionaremos. “Tenemos en la cabeza una idea romántica del amor que es inalcanzable”, aclara la sexóloga y profesora de la Universidad de Oviedo Soraya Calvo. De ahí solo puede salir frustración, al no cumplir esas metas que Hollywood, entre otros, nos ha dicho que tenemos que alcanzar.

Cuando se llega al final de un camino en común queda poco más que decir adiós, dejarse sentir y llorar lo que sea necesario. La ciencia, además, aporta algunos consejos para superar una ruptura: escribir en un diario, quedar con amigos, hacer deporte y mantener una rutina. Antes o después, se acaba superando.

M. Sanoja

Acerca de nesemu o garciafajardojc@gmail.com

cfr en www. garciafajardo.org o en garciafajardojc@gmail.com o Facebook Profesor Eméritus Universidad Complutense Madrid, Estudió en universidades Complutense de Madrid Doctor en Derecho, Gregoriana de Roma, Pontificia de Salamanca, Escuela Oficial de Periodismo, Profesor Eméritus Facultad Ciencias de la Información, U.C.M. , Henley College
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