Tarjeta del bonotransporte

Al  bajar del Metro en Ciudad Universitaria, vi una oficina para información de las Tarjetas Bonos. O algo así. Entré como si fuera un adolescente en una farmacia la primera vez que pensó que podría a necesitar un paracaídas. Había una señora sentada ante una mesa y un señor algo mayor apoyado en la pared.

Dije mi edad, pregunté qué se necesitaba para comprar uno mensual, el precio y dónde se formalizaba: en un estanco, una foto, rellenar un impreso y pagar 3 E.

«Se lo enviarán a su casa en unos diez días.» Fue cuando pregunté por el precio al mes y cómo se usaba, si bastaba con enseñarlo o con pasarlo por un detector… «¿Nunca ha utilizado uno?»,  «Pues creo que no» y sentí algo en la mirada de los dos que me hizo sentir… incómodo, como raro. Me explicaron que había unos billetes que había que arrancar etc… Les dí las gracias, y al dirigirme al ascensor que lleva a la superficie, en frente de la estatua de la antorcha… no sé cómo, sentí compasión por el anciano derrengado, agotado que alza su brazo para entregar al joven jinete la antorcha… de la vida, supongo, o del saber, o del mensaje, o de la palabra…

Cansado, agotado pero no exhausto, de «exhaurire» vaciar de agua, agotar ; de haurire (sacar agua) precedido de ex, vaciar del todo. Pero no era el caso. Cansado y limitado en fuerzas y posibilidades, pero como el pescador de Hemingway «el hombre no está hecho para la derrota – dijo – un hombre puede ser destruido pero no derrotado”.
Cuando salí y me dirigía a mi despacho en Cantarranas, me reafirmé en la obligación ética de compartir saberes, memoriales, anécdotas, vivencias, estudios, encuentros, escritos, viajes… sin preocuparme por su destino. Como la semilla esparcida sobre la tierra o como botellas arrojadas al mar con mensajes dentro. Para eso nunca se está demasiado viejo, ni limitado. Se trata de sentarse, al atardecer, bajo el «Árbol de la palabra» y contar… algo a alguien… para no comenzar a hablar solo.

Confiado en que pueda haber alguien en el ciberespacio que sea capaz de hacerse con la idea y compartirla con quien desee. Lo que no se comparte… En algún lugar leí algo acerca de que «la palabra es viva, eficaz y tajante, más que una espada de dos filos, y penetra hasta la división del alma y del espíritu, hasta las coyunturas y la médula, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón…», ya pero esto pertenece a una carta falsamente atribuida a Pablo y referida, ni más ni menos» que a la «palabra de Dios»… ahí queda eso.

O «dios» es silencio y es todo, cosmos y vacío, o es la palabra expresada en todo lo que es y no sólo en lo que ex-siste… en lo que alienta y lo que vibra y en lo que participa del silencio de las esferas… me cuesta un trabajo enorme «imaginármelo» dictando cartitas o «revelándose» a un pueblo o a unas personas «escogidas» y predeterminadas… No. No tengo porqué creer por el hecho de que sea «absurdo», en la salida de pata de banco de Anselmo «credo quia absurdum». Me basta con ser, vivir, saberme y sabernos y … ser capaz  de dejarme afectar por todo, ta panta, lo presente y lo pasado, lo porvenir y lo que está siendo. Como el junco, la ballena o las constelaciones siderales y más allá y más adentro y sin antes ni después, sin comienzo ni final, más que en apariencia… puesto que nadie me pidió permiso para nacer trataré de vivir cada instante como lo que es, único. Vivir de acuerdo con la naturaleza, sequaere naturam… y la naturaleza me muestra cada día que este andamiaje se va deteriorando, presenta goteras y cruje… pero no lo cambiaría por nada en este mundo… y nada sé de ningún otro. No lo necesito. Está bien así. Admiro la actitud de Sócrates y de tantos otros sabios cuya palabra sigue en nosotros, viva y eficaz…

Valete, quia valeo.

J C

Acerca de nesemu o garciafajardojc@gmail.com

cfr en www. garciafajardo.org o en garciafajardojc@gmail.com o Facebook Profesor Eméritus Universidad Complutense Madrid, Estudió en universidades Complutense de Madrid Doctor en Derecho, Gregoriana de Roma, Pontificia de Salamanca, Escuela Oficial de Periodismo, Profesor Eméritus Facultad Ciencias de la Información, U.C.M. , Henley College
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