Lo que de verdad importa

No importan las gafas. No importan las canas.
Importa la vida y vivirla con ganas.
No importa ser lentos y con piel arrugada,
Importa lo vivido y la lucha entablada.
No importa tampoco la espalda doblada,
Importan la vida y la miel cosechada.
No importa el tiempo que pasa. y se va,
Importa la vida a cualquier edad
Anuncios
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

“El hombre en rebeldía”, de Albert Camus

 

Lecturas de un viejo profesor

“Si no se cree en nada, si nada tiene sentido y si no podemos afirmar ningún valor, todo es posible y nada tiene importancia. Sin pros ni contras, el asesino no tiene culpa ni razón. Se pueden atizar los hornos crematorios del mismo modo que cabe dedicarse a cuidar leprosos. Maldad y virtud son, entonces, azar o capricho”.

Testigo moral de la Europa destruida por la Segunda Guerra Mundial, las obras de creación y las reflexiones teóricas de Albert Camus (1913-1960) constituyen el anverso y el reverso de una única indagación en torno a la complejidad y la ambigüedad de la condición humana.

El hombre en rebeldía es una ambiciosa exploración del mundo moderno desde la Revolución francesa a la Revolución rusa, pasando por Sade, Marx, el anarquismo, Nietzsche, los nihilistas, el terrorismo y el surrealismo.

Dos siglos de rebeldía, metafísica o histórica, se ofrecen a nuestra reflexión… sus palabras ofrecen una hipótesis que explica la desmesura de nuestro tiempo. Yo, admirador confeso del autor, me he limitado a entresacar algunas de sus reflexiones sobre la rebeldía que parece volver a resurgir en el alma de nuestros pueblos.

¿Qué es un hombre en rebeldía? Un hombre que dice no. Pero si niega, no renuncia, es también un hombre que dice sí, desde su primer movimiento. Un esclavo, que ha recibido órdenes toda su vida, de pronto juzga inaceptable un nuevo mandato. ¿Cuál es el contenido de este no?… Así, el movimiento de rebeldía se apoya, al mismo tiempo, en la negación categórica de una intrusión juzgada intolerable y en la certeza confusa de un derecho justo, más exactamente en la impresión en el hombre en rebeldía de que tiene “derecho a…” La rebeldía no renuncia a la sensación de que uno mismo, en cierta medida, tiene razón.

 El hombre en rebeldía, L’Homme révolté, en el sentido etimológico, se revuelve contra todo, sobre todo contra sí mismo. Caminaba bajo el azote del amo. Ahora planta cara. Opone lo que es preferible a lo que no lo es. Todo valor no conduce a la rebeldía, pero todo movimiento de rebeldía invoca tácitamente un valor.

La comunidad de las víctimas es la misma que la que une a la víctima con el verdugo, pero el verdugo no lo sabe.

El esclavo se subleva por todas las existencias a un tiempo cuando juzga que, bajo este orden, se le niega algo que no le pertenece únicamente a él, sino que es un ámbito común en el que todos los hombres, incluso el que lo insulta y lo oprime, tienen dispuesta una comunidad.

El hombre en rebeldía no se reserva nada, puesto que lo pone todo en juego. Exige, sin duda, el respeto a sí mismo, pero en la medida en que se identifica con una comunidad natural.

La rebeldía no nace sólo en el oprimido, sino que puede nacer asimismo ante el espectáculo de la opresión de que otro es víctima

En la experiencia del absurdo, el sufrimiento es individual. A partir del movimiento de la rebeldía, cobra conciencia de ser colectivo, es la aventura de todos… El mal que sufría un solo hombre se hace peste colectiva. Pero Camus rechaza el absurdo “Hay que imaginar a Sísifo feliz” pero Sísifo en el desprecio a los dioses del absurdo, vuelve a su roca, hace de ella su destino y encuentra ¿la felicidad? Es decir que la felicidad y el absurdo son dos aspectos de la única existente; depende de la voluntad del ser humano el que se ilumine una u otra cara; para hacerlo dispone de su libertad. Por eso yo opino que (contar mi interpretación del mito: Sísifo espera a que baje la roca y él, en lugar de la melonada de volver a subirla, se sube el encima, saca la gaita y le mea a placer encima).

(“La única manera cierta de equivocarse es hacer daño a los demás”, frase que Calígula joven no pronuncia, sino que es referida por Escipión) Hagamos lo que hagamos, la desmesura guardará siempre su sitio en el corazón del hombre, en lugar de la soledad. Todos llevamos en nosotros nuestros presidios, nuestros crímenes y nuestros estragos. Pero nuestra tarea no está en desatarlos por el mundo; sino en combatirlos en nosotros mismos y en los otros. La rebeldía, la secular voluntad de no soportar está al principio de este combate. Madre de las formas, fuente de verdadera vida, nos mantiene siempre en pie en el movimiento informe y furioso de la historia.

Lo que suena para nosotros en los confines de esta larga aventura, no son fórmulas de optimismo, que no nos importan en el extremo de nuestra desdicha, sino palabras de ánimo y de inteligencia que, junto al mar, son hasta virtud.

Se comprende entonces que la rebeldía no puede prescindir de un extraño amor. Los que no hallan reposo ni en Dios ni en la historia se condenan a vivir para los que, como ellos, no pueden vivir: para los humillados. Esta loca generosidad es la de la rebeldía, que da sin esperar su fuerza de amor y rechaza sin demora la injusticia. Su honor consiste en no calcular nada, en compartirlo todo en la vida presente y a sus hermanos vivos. La verdadera generosidad con el porvenir consiste en darlo todo al presente.

“Al término de estas tinieblas es inevitable, sin embargo, una luz que ya adivinamos y sólo tenemos que luchar para que sea. Más allá del nihilismo, todos nosotros, entre las ruinas, preparamos un renacer. Pero pocos lo saben”.

“Desesperan de la libertad de las personas y sueñan con una extraña libertad de la especie; rechazan la muerte solitaria, y llaman inmortalidad a una prodigiosa agonía colectiva. Ya no creen en lo que es, en el mundo y en el hombre, vivo; el secreto de Europa está en que ya no ama la vida.

En el mediodía del pensamiento, el rebelde rehúsa así la divinidad para compartir las luchas y el destino comunes. Nosotros elegiremos Ítaca, la tierra fiel, el pensamiento audaz y frugal, la acción lúcida, la generosidad del hombre que sabe. En la luz, el mundo sigue siendo nuestro primero y último amor. Nuestros hermanos respiran bajo el mismo cielo que nosotros, la justicia vive. Entonces, nace la alegría extraña que ayuda a vivir y a morir y que nosotros rechazamos en adelante aplazar para más tarde. En la tierra dolorosa, ella es la cizaña incansable, el amargo alimento, el viento duro venido de los mares, la antigua y la nueva aurora. Con ella, a lo largo de los combates, reconstruiremos el alma de este tiempo, y no Europa que no excluirá nada ni a nadie.

Decidme si estas reflexiones no os conmueven y en algún momento no os han hecho pensar. Pero, esta etapa le lleva a La Revolte después escribir joyas como La Peste, El extranjero o el mito de Sísifo por los que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1957, y, poco antes de morir a los 47 años en un accidente de circulación, también absurdo, había declarado a un periodista: “Mi obra aún no ha empezado”.

Así concluyó una conferencia inolvidable en Paris en donde yo, a mis 18 años, disfrutaba de una beca: Mi vida se contiene en cuatro etapas: El goce de vivir, El absurdo, La rebelión y ahora me encuentro “en quette de la sagesse”.

José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito, Universidad Complutense

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Marrakeche, una huida

Marrakech, una huida
 
(Notas de uno de los viajes por Marruecos con 50 estudiantes de Periodismo por Marruecos, junto con una médico inolvidable, Imelda, y ayudantes de mi asignatura) Reproducida para RDM, agosto 17, 2019.
 
 
Puede que la vida no tenga sentido, pero tiene que tener sentido vivir
 
 
“… se hizo pequeño el cielo
 
para los pájaros”
 
(jarcha sefardí)
 
 
La luna es nueva. Amenaza reventar sobre los dos mares. Y desparramarse en suave luz sobre nuestros cuerpos. Agua y cielo. Luna y gozo. Tánger avanza como un ariete o como un tajamar entre el Atlántico y el Mediterráneo. Qué de evocaciones míticas, legendarias e históricas.
 
 
Los griegos no tuvieron otro modo de expresar su admiración y de describir tanta belleza que acudiendo a la mitología. El gigante Anteo, hijo del dios del mar Poseidón y de Gea, la diosa de la Tierra, fundó Tánger.
 
 
Así de sencillo para explicar este encuentro de dos mares, de un camino terrestre que cruza una ruta marítima, de dos continentes que se miran con el contenido aliento del esfuerzo que hiciera el gigante Hércules para separarlos, como el alfarero estira el barro.
 
 
Al sobrevolar el Estrecho sientes la tensión del esfuerzo, el físico dinamismo del final de Europa y del comienzo de África que tienden irremediablemente hacia el reencuentro.
 
 
No más estrecho de separación o de división. La geopolítica se convierte en poesía para cantárnoslo como remanso de aguas y de brisas en que remozar los cuerpos antes del abrazo fecundo con el anhelo de una proyección común. Y sobre estos extremos – que, por definición, se tocan- dos países: España y Marruecos. Es preciso conocerse. El conocimiento engendra el respeto. Y en la libertad consiguiente es donde puede surgir la obra común nacida de la sabiduría.
 
 
Con nuestro hatillo al hombro, peregrinos de realidades ciertas, preñadas de poesía, nos hemos bañado en el aire de este estrecho con el decidido propósito de limpiar los ojos del alma y los oídos del corazón para captar cuanto pueda ofrecernos este país tan añorado. Todavía no podemos hablar de nostalgia porque ésta es el dolor por lo conocido ausente. Pero algo de nuestro pasado y por eso de nuestra esencia, es lo que venimos buscando en este país cuya historia, durante siglos, se mezcló con la de España. También sus sangres, luces, saberes y creencias, se mezclaron con las de los españoles. En nuestras venas bullen, del hontanar profundo, a borbotones, calladas instancias que hablan de inaplazables reencuentros. Con este espíritu nos hemos puesto en marcha. Fuera prejuicios. Ánimo sereno, claro mirar con el corazón abierto y la mente alerta. Vamos de vuelo, aunque con los pies en la tierra. En esta bendita tierra que nos hace sentirnos más y más hombres cuando comulgamos con la creación entera.
 
 
Ya estamos en Tánger la bella, la oriental, la magrebí u occidental, la paradójica, cosmopolita y milenaria Tánger. Sereno brochazo en azul y blanco, en mar y tierra, con uno de los aires más nítidos que se puedan imaginar. Tánger es como un sueño de cuya realidad histórica se hiciera eco el almirante cartaginés Hannon en el siglo IV antes de nuestra era.
 
 
Griegos, fenicios y cartagineses recalaron en este puerto. Los romanos, siempre sabios por prudentes, favoreciendo los deseos de independencia del jefe local Iftas contra Bochus I, rey de Mauritania, concedieron a Tingis una autonomía con la garantía de Roma. Hasta que con el triunfo de Octavio se convirtió en colonia romana. Durante largo tiempo vivió unida en su destino a la provincia de Hispania y fue un próspero centro de comunicaciones y de intercambios entre España y Volubilis. Hacia finales del siglo III d. JC. se convierte en el verdadero centro de la Mauritania Tingitania, tan estrechamente ligada a España que llegará a formar una de sus seis regiones.
 
 
Y así, después de la peripecia del vándalo Genserico en el s. V, hemos de esperar hasta la invasión árabe que la va a utilizar en el 711 como rampa de lanzamiento para su conquista de España…
 
 
Sirvan estos recuerdos históricos como entramado sobre el que ha de bailar la lanzadera del tiempo. Idrissidas, en el 788, y Almorávides, en 1075, van a ocupar Tánger para dar paso, a su vez, a los Almohades en 1149. En el año 1243 pasa a formar parte del joyel de los Merinidas para seguir toda la epopeya de esta dinastía.
 
 
No quisiera cansar con estos datos históricos, pero es que durante nuestro viaje vamos a encontrarnos continuamente con estos hitos fundamentales e imprescindibles para tratar de comprender la evolución de este país en el curso de su Historia. Por ello Tánger va a ser una rica puerta y factoría que en el s. XIV comercia con Marsella, Génova, Venecia y Barcelona. Portugueses y españoles la van a ambicionar y a poseer, y hasta la Inglaterra del malogrado Carlos II la obtendrá en 1661, años claves de la vida política inglesa, como dote de la Infanta Catalina de Braganza.
 
 
Tánger va a ser durante el siglo XIX objeto de presiones y ambiciones de las grandes potencias que se aprovecharon del declive de la monarquía marroquí. Francia, España, Inglaterra y la misma Alemania se interesaron activamente por Tánger como lo demuestra aquel espectacular desembarco que hiciera el Kaiser Guillermo II del crucero Hohenzollern, en 1905, para oponerse a la política de expansión francesa. Todo ello forzará la famosa Conferencia de Algeciras donde en 1906 decidieron, en cierto modo, la suerte de una de las principales puertas del Imperio Marroquí y del mismo Imperio.
 
 
Sin la evocación de esta turbulenta peripecia no se podría comprender el fastuoso esplendor que, a partir de 1923, hiciera de Tánger una de las ciudades más cosmopolitas, variopintas, alegres, misteriosas y legendarias del mundo. Escenario de romances, novelas, películas, intrigas, espionajes, contrabandos, vidas equívocas y disparatadas, Tánger conserva todavía el lejano eco que, jurídicamente, se apagó en 1959 al unirse definitivamente a Marruecos cuando el país alcanzó su independencia.
 
 
En la actualidad, la serena belleza deTánger hacen de ella Bab el-Bahr, puerta del mar, en donde tocan barcos de todo el mundo. Pero también puerta de la tierra. De ese Maghreb el Aksa o “extremo poniente” del Islam, cuyo límite con el Océano Atlántico permitió al conquistador Oqba, en fantástica cabalgada, adentrar su caballo en el mar Océano hacia el 681 y poner a Alá por testigo de que “no iba más allá en la conquista para el Islam porque este mar lo impedía”. Si es mito o historia poco importa para nuestro cometido de captar la esencia de la realidad más que el dato conciso y frío. Me basta con creer que pudo haber sido y que, en su momento, expresó una realidad más grande que los excesos de la fantasía. En las frases atribuidas y no dichas por personajes históricos, hay que buscar ese poso de verdad palpitante y vivo que la tradición y la emoción de las gentes acuñaron con síntesis lapidarias.
 
 
Chilabas blancas, pardas y a rayas, multicolores vestimentas, mujeres veladas, telas a rayas rojas y azules propias del Rif, pastores y niños, minaretes y un Motel Caravan Sérail a la derecha. Armonía de trazo, color sereno, como de rosa tostada, y un apacible atardecer en este declinar de la primavera.
 
 
Hubiera querido tener un caballo para galopar estos campos dignos de un impresionista vencido en su madurez sosegada y tierna. Qué tonos, qué gamas del verde y del fucsia, con ocres y amarillos y, aquí y allá, las pinceladas de las amapolas.
 
 
El autobús sigue y yo dejo en él tan sólo el cuerpo. Me cabalgo estas tierras y estos campos oreados por una brisa tenue que dispersa los últimos rayos del sol.
 
 
Cuando el viajero llega a Marruecos percibe que entra en otro mundo, que se encuentra con costumbres de otros tiempos. El marroquí es un hombre sencillo, amable, efusivo y acogedor que fácilmente puede convertirse en nuestro amigo. Ahora bien, para mantenerse en buena relación con ellos, para estar a la altura de las circunstancias, basta con aprender la quaida: es la costumbre, la tradición, es el estilo, el saber vivir marroquí.
 
 
Como en todos los países musulmanes, la quaida exige que se invoque muy a menudo el nombre de Dios. Nunca se inicia nada importante, una comida, por ejemplo, o una conversación o un viaje etc… sin decir ¡Bismillah!, ¡Alabado sea Dios! Cada buena noticia se saluda con ¡Elhamdullah!, Dios sea alabado. También así habría yo de concluir la cena, pues es la tradicional y diaria fórmula de acción de gracias después de las comidas.
 
 
Y, conociendo la regla de oro de la mesa musulmana y de todo el Oriente, en general, “aceptar el trozo de comida, pan, frutos o bebida que os ofrezcan, aunque estéis ahítos y creáis que no podéis más”, ofrecí el pan, el vino, pasé salsas y dulces, frutas cogidas con tres dedos a mis huéspedes.
 
 
Un europeo puede realizar con cierta torpeza estas fórmulas de cortesía pero estad seguros de que un marroquí, un musulmán, un oriental sabrá mejor que nadie apreciar la verdadera cortesía: la que procede del corazón.
 
 
Inútil describiros su reacción. Entraron en el juego cautivados y vencidos pues nada hay que satisfaga más al hombre que el saberse reconocido y aceptado tal como es.
 
 
Un extraño, más que un extranjero, hubiera tomado su alegría y entusiasmo por simplicidad o ingenuidad de indígena ante la sabiduría del sahib, del twán o del mwana. Nada más alejado de la realidad. La generosidad y delicadeza de sentimientos de un árabe, marroquí o musulmán sólo se puede ponderar cuando se conocen. Y su orgullo y fortaleza son garantía de la autenticidad de su hospitalidad y afecto. No hiráis jamás a un musulmán en sus afectos, en su orgullo o en sus sentimientos. Toda su capacidad de amor se puede convertir en odio implacable y eficaz.
 
 
Había pedido que, en las diversas etapas, me recomendaran y reservaran adecuados restaurantes, de verdad marroquíes y no para turistas, en los que poder ir degustando progresivamente la amplia gama de la rica gastronomía marroquí: desde el cus-cus al mechoui, desde la pastilla a las tajinas, desde la harira a las mejores muestras de la pastelería fasi. Y, por supuesto, servidas con el ceremonial prescrito: lavado de manos, bendición, sentados sobre cojines en el suelo, descalzos “que el pie descalzo descansa al cuerpo”, comiendo con los tres dedos de la mano derecha, bebiendo diferentes vinos de Meknés en cada comida para catar la rica variedad de su buena bodega, y concluir con el azucarado y aromático té a la menta, bie1n recostados sobre las cómodas colchonetas y cojines, previendo el tiempo necesario para la sobremesa en pláticas, música, danzas y buena compañía.
 
 
Después de las once dimos un paseo en coche por Tánger en la noche llena de luna nueva. Fuimos al Cabo Malabata. Al frente, la Alcazaba puntilleante de luces y refulgiendo el mar que la besa. Más allá, la Medina con sus atalayas puestas. Paseo Marítimo, Avenida de España con las palmeras que Alfonso XIII mandara plantar. Hermosa la playa principal que corre, o se desliza más bien, según vamos, a nuestra derecha.
 
 
Silencio en la Plaza de España. Vacío denso. Luz y eco de las mil voces que durante el día la llenan con su ajetreo de autobuses y de gentes. Paseaban hombres con sus blancas chilabas. A Si Tahiri, nuestro amigo, le gustan de fina lana blanca o negra, con blanco serual o pantalón árabe, babucha amarilla y tchamir o larga camisa de cuello cerrado, también blanca.
 
 
– “¡Qué libre se siente uno dentro!”, me decía sonriendo.
 
 
 
José Carlos Gª Fajardo, Profesor Emérito U.C.M. (seguirá, cada día un capítulo revisado)
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Qué saber cuando hablamos o escribimos

Aquelarre
 
La idea de las brujas existe desde mucho antes del cristianismo. En el libro bíblico del Éxodo, se prohíbe la brujería, una actividad que casi siempre se atribuyó a las mujeres. En la Edad Media, la brujería resurgió, vinculada a la adoración al demonio, generalmente representado como un macho cabrío. Se creía que las brujas se reunían en encuentros secretos conocidos como aquelarres, palabra formada a partir del vascuence akelarre ‘prado donde pasta el cabrón o macho cabrío’, compuesta por aker ‘macho cabrío’ y larre ‘prado’.
En España y en otros países hispanohablantes, un cabrón es una mala persona, debido a esa antigua asociación con el demonio
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Vergüenza de Gobiernos UE ante Open Arms

“Cuando somos conscientes de que se incumple el derecho marítimo internacional y lo toleramos, somos cómplices. Si España no denuncia a Italia en el Tribunal Internacional de Derecho del Mar de Hamburgo…”, ha señalado Camps, que ha denunciado así la pasividad del Gobierno con la situación que se vive a bordo del Open Arms. “A veces pienso que tenemos políticos antisistema. Somos las ONG los que cumplimos con el derecho marítimo y hay unos políticos que lo incumplen”, ha denunciado. En ese sentido, y ante las acusaciones de colaborar con las mafias que Italia lanza contra la organización que lidera Camps, este ha respondido: “Nos han dicho tantas cosas… El fiscal antimafia de Italia nos ha investigado dos años, nos acusaba de ser ilegales, de tener contacto con los traficantes. Creo que los Gobiernos están más cerca de ser traficantes que nosotros. Cuando un Gobierno da dinero a otro para que impida la salida de migrantes, cuando acostumbras a un Gobierno por esto y esos dirigentes quieren más dinero, ¿qué hacen?”.

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Comprometernos con la justicia social

Es un enorme error pensar que el gran cambio tiene que venir desde los partidos políticos. No, tiene que venir desde cada uno. Los seres humanos tenemos que aprender a respetarnos a nosotros mismos y después respetar a los demás. No sé quién dijo que primero tenemos que aprender a tolerar, pero que mejor que eso es aprender a respetar al otro.

Mercedes Sosa

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

No podemos inhibirnos ante la injusticia social.

Cinco medidas que pueden adoptar los Gobiernos para evitar otro escándalo fiscal como los “Mauritius Leaks”

Tras el escándalo de los “Mauritius Leaks”, Oxfam publica hoy un plan con cinco medidas para evitar que las grandes empresas priven a los países pobres de miles de millones de dólares en concepto de ingresos fiscales.

Cuando las grandes empresas y las personas más ricas eluden sus responsabilidades fiscales utilizando paraísos fiscales, es el resto de la ciudadanía, y sobre todo las personas en mayor situación de pobreza, quienes terminan pagando por ello. Los Mauritius Leaks desvelan que los paraísos fiscales no solo siguen existiendo, sino que están prosperando, a pesar de las promesas de los Gobiernos para controlar la evasión y elusión fiscal. El plan de Oxfam presenta cinco medidas que los Gobiernos pueden adoptar para abordar la evasión y elusión fiscal y poner fin a la era de los paraísos fiscales.

Susana Ruiz, asesora fiscal de Oxfam, afirma:

“Los políticos podrían acabar con los escándalos fiscales si quisieran. Oxfam ha propuesto cinco medidas que, de aplicarse, evitarían que se produjeran nuevos escándalos fiscales como los “Mauritius Leaks”, y garantizarían que las grandes empresas pagasen los impuestos que les corresponden allí donde tienen actividad económica. Los países en desarrollo pueden revisar o invalidar los convenios tributarios que han firmado e introducir retenciones fiscales en fuente para proteger sus ingresos fiscales, y todos los Gobiernos (ya sean de países ricos o pobres) pueden acordar la fijación de un impuesto mínimo a nivel mundial sobre los beneficios empresariales.

“No hay tiempo que perder. Se estima que los países en desarrollo pierden 100 000 millones de dólares al año de ingresos fiscales debido a la evasión y elusión fiscal de las grandes empresas, e incluso más debido a la competencia fiscal entre países tan nociva. Este dinero es extremadamente necesario para acabar con el hambre, abordar la crisis climática y garantizar que todas las niñas y niños tengan acceso a la educación.”

El plan de cinco medidas de Oxfam para construir un sistema tributario más justo incluye las siguientes recomendaciones a los Gobiernos:

(1) Acordar un nuevo conjunto de normas fiscales en la ronda de negociaciones liderada por la OCDE y el G20 para garantizar que el régimen fiscal aplicable a las grandes empresas sea justo. Esto debería incluir la adopción de un impuesto mínimo a nivel mundial sobre los beneficios empresariales. Los países deben garantizar que este tipo impositivo mínimo se fije a un nivel ambicioso y se aplique en todos los países, sin excepción. Esto acabaría también con la competencia fiscal entre países, tan perjudicial, y desincentivaría las prácticas  de traslado de beneficios hacia paraísos fiscales. Sería el punto final al funcionamiento de estos territorios

(2) Los países en desarrollo no deberían renunciar a sus derechos fiscales. Varios de estos convenios permiten que las multinacionales no paguen ciertos tipos de impuestos en ningún país. Los países ricos tienen la responsabilidad de que se aplique una fiscalidad justa a sus inversiones y a los proyectos que financian. Los Gobiernos de los países en desarrollo pueden evitar la erosión de su base imponible si revisan o invalidan los convenios tributarios que han firmado, introducen retenciones fiscales en fuente y aplican sólidas normas que impidan abusos fiscales.

(3) Acabar con la opacidad en la información financiera  de las grandes empresas asegurando que todas las multinacionales publiquen informes financieros en todos los países en los que tengan actividad económica. La actual iniciativa de la OCDE de presentación de informes país por país es insuficiente, ya que no abarca todas las multinacionales ni las obliga a que hagan públicos sus informes financieros. Como consecuencia de ello, los países pobres no tienen acceso a la información necesaria para realizar análisis de riesgos sobre quienes abusan del sistema. Estaba previsto que este año se acordaran en Europa avances para la presentación y publicación de informes país por país sobre información financiera de las grandes empresas (el llamado reporte país por país o country by country público), pero ciertos Estados miembros de la UE como Alemania, Irlanda y Luxemburgo han bloqueado la propuesta.

(4) Acordar una lista negra mundial de paraísos fiscales basada en una serie de criterios objetivos y exhaustivos, y adoptar medidas y sanciones efectivas para limitar su uso. Los Gobiernos todavía no se han puesto de acuerdo en la elaboración de una lista mundial objetiva de paraísos fiscales. La OCDE y el G20 publicaron una ridícula lista negra en julio de 2017 en la que solo aparecía Trinidad y Tobago. La lista de la UE, si bien es más completa, excluye a paraísos fiscales europeos como los Países Bajos e Irlanda.

(5) Fortalecer la gobernanza fiscal a nivel mundial a través de la creación de un organismo fiscal mundial en el que todos los países puedan colaborar en pie de igualdad para garantizar que el sistema fiscal global defienda el interés de todos los países. La nueva ronda de negociaciones sobre el sistema fiscal internacional  (BEPS 2.0) constituye una oportunidad histórica para poner fin a la agresiva competencia fiscal entre países y a la elusión fiscal, así como para construir un sistema fiscal más justo que beneficie al conjunto de la población, y no solo a una minoría privilegiada. Incluso si la nueva ronda de negociaciones da buenos resultados, es necesario que exista un organismo fiscal más inclusivo para supervisar la gobernanza fiscal a nivel mundial en cuestiones fiscales internacionales y para fortalecer la cooperación fiscal global.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario